Esta hora es la mas difícil. Es la mas difícil de sobrellevar. Tengo la ventana abierta, escucho los camiones sobre la Carretera Internacional, como relinchan los frenos ante los reductores de velocidad que tanto desesperan a Jucas.
Esta sera acaso la hora que a todos asalta la soledad, y mas que nada por que lo he escuchado en varias melodías que llegan a mis oídos. Me pregunto como se la estar pasando Ivapem. Que asaltara en estos momentos por la cabeza de Zaeth, por la actividad onírica de Aos. Por el cansancio que le dejo el test de psicoemetria a Rocsara. En casa con mi padre, tengo 3 días que no me paro. En la respectiva vida de cada uno de mis hermanos.
Escucho canciones de mi adolescencia, de mi adolescencia temprana, de Enrique Iglesias, me viene su recuerdo sus sueteres de mangas que le cubrían las manos. Recuerdo el sueter que me regalo Ivapem, ese sueter color arena con una franja en el pecho café, con el cual me encantaba verlo y que dejo sobre mi cama cuando se fue hace una semana en busca de su felicidad.
No cabe duda que cuando se va un ser demasiado querido deja muchas huellas, muchas pistas para que los sigamos recordando. No. Me aferro a dejarte ir. No estoy de acuerdo con esa actitud tan repentina. Yo se que ya no pudo detenerte. Por lo menos fisicamente.
¿Pero porque no dejo de pensar en ti?
Esta sera acaso la hora que a todos asalta la soledad, y mas que nada por que lo he escuchado en varias melodías que llegan a mis oídos. Me pregunto como se la estar pasando Ivapem. Que asaltara en estos momentos por la cabeza de Zaeth, por la actividad onírica de Aos. Por el cansancio que le dejo el test de psicoemetria a Rocsara. En casa con mi padre, tengo 3 días que no me paro. En la respectiva vida de cada uno de mis hermanos.
Escucho canciones de mi adolescencia, de mi adolescencia temprana, de Enrique Iglesias, me viene su recuerdo sus sueteres de mangas que le cubrían las manos. Recuerdo el sueter que me regalo Ivapem, ese sueter color arena con una franja en el pecho café, con el cual me encantaba verlo y que dejo sobre mi cama cuando se fue hace una semana en busca de su felicidad.
No cabe duda que cuando se va un ser demasiado querido deja muchas huellas, muchas pistas para que los sigamos recordando. No. Me aferro a dejarte ir. No estoy de acuerdo con esa actitud tan repentina. Yo se que ya no pudo detenerte. Por lo menos fisicamente.
¿Pero porque no dejo de pensar en ti?
No hay comentarios:
Publicar un comentario